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¿Hasta cuándo durará la pelotudez colectiva del clima festivo?

Quiero volver a ver caras de orto por la calle...
Rasquetear el musgo de la pelopincho en noche buena, en cuatro patas, con guantes de goma, tiene cero glamour.
08/07/2010
ESTE BLOG CUMPLE 4 AÑOS

Las gordas todavía no se pusieron de moda... pero resisten.
ESTE ANTRO ESTUVO CERRADO POR ESTUDIO.
REPRODUCCIÓN CELULAR EN CURSO PARA REACTIVAR LA SINÁPSIS NEURONAL.
PAJA INTELECTUAL EN DESCENSO.
EN BREVE SEGUIREMOS PUTEANDO COMO DE COSTUMBRE.
El cartel de abajo significa:
No me jodas.
No me contradigas.
No me hagas perder tiempo.
No me hagas favores.
No me hagas chistes.
No me distraigas.
No tomes ningún insulto de mi parte en serio.
No trates de entenderme.
No intentes minimizar las cosas.
Me importa un culo tu cumpleaños, la pelea con tu novio o lo que me pidió el jefe.
No, no me caes bien es estos días.
No juegues con la poca paciencia que tengo disponible.
Y esto es lo más parecido a estar ovulando, pero no, no me vino.

Ya descubrieron el verdadero rostro de Jesús y en Argentina todavía estamos esperando los resultados del caso Norita Dalmasso. Que país de mierda.
Me ponen del orto el día de la mujer, sus regalitos virtuales de Facebook, sus tarjetas con cerditos y flores, y sus sorteos de 'kits de shampoo, acondicionador y baño de crema'.

ZonaJobs dijo:
Sabemos que sos una gran profesional.
Sabemos que sos una gran colaboradora.
Y queremos celebrar ante todo, que sos una Gran Mujer.

¡TE DESEAMOS UN MUY FELIZ DÍA!

Yo te digo:

Siempre supe que era una gran profesional, conseguime un laburo como la gente.

Ricky Sarkany dijo:
FELIZ DIA DE LA MUJER!
8 de marzo
20% off

Yo digo:

Gracias por la buena onda, pero igual no me alcanza.

DEL AMIGO Y OTROS YUYOS

Lo bueno del día del amigo es que es una excusa copada para decidirse a juntarse y pasar un buen rato. Lo malo: todo lo demás.
Primero está la que dice ¿Chicas no juntamos?, inocentemente. Después, la debacle.
Hasta que te pones de acuerdo, alguna seguro se ofende. Una quiere pizza y otra quiere “comer bien”.
Una prefiere que le quede más cerca y otra que quede en una zona más chic, o más cerca del segundo plan.
Una prefiere que salga más barato el menú, otra prefiere que hagan buenos tragos.
Una prefiere que sea al medio día, otra a la tarde y otra a la noche. Y hasta puede haber complicaciones con la fecha.
Una prefiere que sea más tarde y otra un rato más temprano.
Una que sea a comer y otra a bailar (seguro yo no).
Una seguro que prefiere que alguna no venga y otra que si no vienen todas se enfurece. También está la que se engrana si no puede ir porque ya se comprometió con otro grupo.
Una que se enoja porque le llenan la casilla, otra porque no la copiaron.
Una que confirma una semana antes y una que cancela en el momento.
Y por su puesto cualquier ítem trae aparejado una crisis existencial. Una diferencia de horarios, por ejemplo, puede llevar a un razonamiento del tipo “Al final siempre hace lo mismo. Es una egoísta”.
Un problema logístico te puede llevar al tan temido “Claro, ella porque después sale con sus otras amigas”.
Un cambio de menú acarrea un “Nadie me tiene en cuenta”.
Y por supuesto, para el 19 de julio ya no sabes cuál de ellas es tu peor enemiga. Las mujeres somos así: complicadas, arpías y resentidas. Siempre queremos tener razón y que sea cerca de casa, a cenar y barato; o a bailar, en un lugar copado y cerca del novio. No hay punto intermedio. El día del amigo puede convertirse en la Franja de Gaza.
Nunca tenemos en claro por qué nos juntamos por el día del amigo, hasta que estamos seguras de por qué no nos queremos juntar o quién no queremos que venga.
Al final te replanteas qué es la amistad, la vida y la libertad, y estás casi lista para una revolución o una revelación.
Y he aquí la mía. El 20 de julio me hace acordar a esos almanaques de almacén que tienen la fotito del chanchito, el patito, el pollito y el gatito y dicen alguna frase cursi. Dios los crea y ellos se amontonan.