LOS CHICOS Y LAS VACACIONES DE INVIERNO

Me ponen como loca las vacaciones de invierno. De sólo pensar en que se avecina esa nefasta época del año se me angustian las neuronas. Niños por doquier, como si brotaran de las baldosas. Gritando, llorando, quejándose, pidiendo cosas, en estado de crisis constante por 15 insufribles días.
Porque resulta que como los padres no los soportan en la miseria que se convierten esos 100 m2, los despachan al abismo de la ciudad, como si la ciudad necesitara niños…
Y ojo que tal vez necesita niños, pero los niños de José Luis Perales, los de Señorita maestra, rozagantes, con su par de zapatitos nuevos, listos para “la” salida de vacaciones. No estos niños, de la generación “Cris Morena producciones”, perfectamente combinados y a la moda, con calcitas de colores y mochilas de merchandising de la novela de rating, colorados, pero de tanto llorar porque su mama no le compró una golosina de 13 pesos. ¡Que desgracia! Cómo no se va a ser infeliz en las vacaciones de invierno si un alfajor sale dos pesos, un chupetín con no se que polvito de estrellas de mierda adentro sale siete pesos, si las vidrieras están colmadas de trapitos de temporada. ¿Dónde se vio que la ropa de chicos se cambia por temporada? ¿Dónde se vio que una remerita para pibe salga $50 y un pantaloncito con tela apenas suficiente para hacerse una bandana salga $100?
Cuando yo era chica, mi mamá me compraba de esos joggins que tenían en el cuello como dos baberos con encaje y elástico en el tobillo. Los colores para niñas se reducían a rosa, fucsia, rojo y algún otro…Para nenes, celeste y a la miércoles. El talle era el que te entraba, y si quedaba un poquito grande para aprovechar el invierno siguiente, mejor. Las zapatillas eran un par Adidas (con suerte) que se usaban desde que se compraban hasta que dejaban de entrar y sólo para ocasiones especiales. El color, por supuesto era blanco y el material cuero, para limpiarlas con un trapito. Ahora las vidrieras de ropa para chicos se parecen a las de grandes pero encojidas por un valdazo de insensatez: camisitas entalladas, pantalocitos chupin, polleritas tiro corto, zapatitos con taquito. Así, termina siendo más fácil sentirse mal con uno mismo: los padres porque no pueden comprarle todo a sus hijos; los hijos porque cada vez necesitan más. Y luego la paradoja: los que lo tienen tooodo puesto encima, también lloran. Como los ricos de Verónica Castro.
Unas décadas atrás, no es que todo fuera mejor, pero a lo sumo te peleabas con una compañerita porque traía una muñeca de las caras al jardín y no te la quería prestar (porque las yeguas siempre existieron). Pero le tirabas de los pelos y chau angustia.
Yo me crié en un barrio rural que desde hace unos años se puso muy de moda, pero el los ‘80s era la nada misma. En un primer instante, la nada tenía cara de soledad y aburrimiento, pero al rato te hacía un guiño y te invitaba a disfrutarla. En las vacaciones seguro venía el circo y sólo era cuestión de ver que se estacionaban los carromatos en la entrada de la ciudad y ya se tenían planes. Ojo, a no exagerar, el circo era una mierda: dos payasos tristísimos, mal pintados, algún gato viejo disfrazado de tigre, un trapecista tercermundista y algún boludo que andaba en una bicicleta de una rueda. Pero la entrada salía dos o tres pesos (¡no 400! como en el Circo del Sol) y seguro conseguías una promo 2x1 en la plaza del centro. También era patente que te llevabas el cubito con tu foto, ese que era como mirar por un caleidoscopio y adentro tenía una foto chiquita. Pero así y todo, no recuerdo ser infeliz en las vacaciones de invierno.
Será que unos se vuelve viejo, se pone nostálgico y pierde la paciencia, pero me indigna tanto mocoso insufrible llenado las veredas y los Mc Donalds.
Sres padre y madre: guardese a sus hijos en su casa, no los queremos en la calle, no los queremos en las casas de comidas rápidas, no los queremos llorando a moco tendido en lugares públicos. Pongales ropa vieja y juntelos con chicos con el mismo problema. Rehabilitelos. Dejelos en contacto con los microbios (que de paso inmunizan), déjelos que se peleen y se ensucien y se arreglen sólos. Comprele un paquete de galletitas surtidas y una buena cantidad de leche para hacerles Nesquick. Si, leche y nesquick, nada de coca cola y caramelos. Déjelos correr y transpirar y que se caigan y se raspen las rodillas y no valla a increpar a la madre por el acontecimiento. Deje que sangren y se les haga cascarita. La vida continúa. O por lo menos, seguro que se llega a los 20.

4 comentarios:

Nicolas dijo...

AMO este tipo de posts.

Y si... mi infancia fue así... si yo me sacab buena nota o el MUY BIEN, TIENE DIEZ, mi mamá me regalaba una cajia de los muñequtos PALY MOVIL hasta el otro mes que cobraba.
Ropa? tenía bastante, pero todos ls buzos de inviernos eran caseros, me los hacían mis abuelas queridas... No tenían a aptito feo tatuado en el pecho. Mejor, no? tenía en el pecho el esfuerzo y el cariño de las agujas de tejer de mis dos abuelas.
Ah! y no jugaba al video juego, yo jugaba a las bolillas, al trencito en la tierra seca, armaba castillos con palitos de helado y haciamos bvilletes pintados a mano. Mis hermanas eran mas inocentes y yo leia!!! si, lei fábulas como el patito feo y sabía contar cuentos, hoy en día los chicos solo saben mandar mensajes de texto. ¿PORQUE CARAJO LOS PADRES ÑLE DAN CELULAR A UN OPENDEJO DE 7 AÑOS? no entiendo. No, no y no. Mis padres, hasta el dia de hoy que tengo 24 años, saben donde estoy, con quien y aque hora vuelvo, para tranquilidad de ellos. Y bueno, crianzas diferentes supongo.

Los mocosos de hoy son INSUFRIBLES. Tengo un primito de 7 años que si no tiene la camiseta de la seleccion puiesta cree que no existe. MALDITA MODA.
Yo era feliz con mis jeans con rodilleras y mi coleccion de play movils y viendo Nickelodeon dibujitos como al gente como JOSE MIEL, y los Thundercats, y no esas porquerias sangrientas que dan ahora.

En fin, mejor me callo porque me brota la bronca.

BESO.

Masticora dijo...

Los blogs de mina son una garompa pero este es un poco un gracioso, saludos!

Locox dijo...

saludos!

Locox dijo...

saludos!